Con 1 sola cucharada en la mañana afloja toda su caca y limpia el colon dejándolo vacío.

El aceite de oliva es fuente de salud. Numerosos estudios han demostrado que su consumo aporta múltiples beneficios al organismo y los expertos en nutrición aconsejan convertirlo en la fuente de grasa principal de nuestra dieta. Si, además, lo tomamos en ayunas, puede mejorar este aporte, ya de por sí saludable.

El aceite de oliva contiene antioxidantes y nutrientes esenciales, como son los ácidos grasos insaturados, cuya absorción en el organismo mejora cuando lo tomamos con el estómago vacío. Estos son algunos de los beneficios que aporta el aceite de oliva.

Cinco beneficios de tomar aceite de oliva en ayunas:

1. Es un aliado en la pérdida de peso

El ácido oleico presente en el aceite de oliva ejerce como regulador del apetito, provocando sensación de saciedad, por lo que tomar aceite de oliva en ayudas puede convertirse en un gran aliado cuando estamos siguiendo una dieta especial para dejar atrás esos kilos de más.

2. Mejora la digestión y alivia el estreñimiento

Tomar cada día una cucharadita de aceite de oliva en ayunas aumenta la capacidad de digestión y alivia el estreñimiento. Sus componentes tienen un efecto ligeramente laxante que ayuda a regular el tránsito intestinal.

3. Previene gastritis y úlceras

Los polifenoles presentes en el aceite de oliva también ayudan a prevenir la gastritis y la aparición de úlceras en el estómago. ¿De qué modo? Pues, fundamentalmente, combatiendo la bacteria ‘Helicobacter pylori’, asociada a gran parte de las úlceras de estómago y gran cantidad de gastritis crónicas, tal y como ya demostró un equipo de investigadores del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Estos compuestos polifenólicos resisten las condiciones ácidas del estómago, ejerciendo un efecto bactericida.

 

4. Protege el hígado.

Un estudio de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla) demostró que el aceite de oliva virgen extra protege contra la enfermedad de hígado graso no alcohólica (EHGNA), mediante la activación de mecanismos anti-inflamatorios en el tejido adiposo y la modificación de la composición lipídica del propio hígado y las rutas celulares que se activan en el mismo. Así pues, una cucharada de aceite de oliva virgen en ayunas mejora las funciones del hígado y ayuda a depurar el organismo.

5. Cuida el corazón

La protección del sistema cardiovascular es, seguramente, uno de los beneficios más conocidos de la ingesta de aceite de oliva, sobre todo si se consume con el estómago vacío para amplificar sus efectos. Tal y como recoge la Fundación Española del Corazón, el ácido oleico, componente principal del aceite de oliva, contribuye a disminuir el colesterol LDL (‘colesterol malo’), sin reducir los niveles de HDL (‘colesterol bueno’). Además, ayuda a las lipoproteínas a ser más resistentes a la oxidación, un aspecto determinante para evitar el desarrollo de las enfermedades coronarias y vasculares, previniendo la inflamación y la arteriosclerosis.

¿Por cuánto tiempo tomar aceite en ayunas?

No hay una respuesta definitiva sobre cuánto tiempo se debe tomar el aceite de oliva en ayunas, ya que varía según las necesidades individuales y los objetivos de salud. Algunas personas eligen tomarlo durante un período específico, como una semana o un mes, para evaluar los posibles beneficios. Otros optan por incluirlo como parte de su rutina diaria a largo plazo. Es importante recordar que el aceite de oliva no es un remedio milagroso y que los resultados pueden variar entre personas. Siempre es recomendable consultar a un profesional de la salud antes de hacer cambios en la dieta o incorporar suplementos.

Aceite de oliva y limón en ayunas

Una de las formas más comunes y saludables de tomar aceite de oliva virgen extra en ayunas, es hacerlo mezclándolo con limón. El limón potencia su sabor y, además, no solo ofrece un sabor más refrescante y sabroso, sino que también impulsa la salud de tu organismo.

La mezcla de aceite y limón en ayunas estimula la digestiónfavorece la absorción de antioxidantes y promueve la salud cardiovascular. Con propiedades antiinflamatorias y ricas en nutrientes, esta práctica milenaria se ha vuelto esencial para muchos.

En definitiva, tomar una cucharada de aceite de oliva en ayunas supone un pequeño gesto cada mañana que da como resultado unos beneficios inestimables para proteger nuestra salud. Merece la pena comprar aceite virgen extra y disfrutar de todas sus bondades

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